Las botas Anna Slow son para el verano

Las botas Anna Slow son para el verano

Las botas de verano de la recién creada firma española Anna Slow son la gran novedad de esta primavera-verano 2106 en calzado mujer. Las botas, confeccionadas con lonetas, algodón lavado y estampados de fantasía, tienen suela de yute y recuerdan a las tradicionales alpargatas, esparteñas o espadrilles, pero con caña media.

Aquellas de vosotras acostumbradas a calzar botas casi todos los días y que tenéis en las botas un complemento imprescindible para cualquier época del año, ya no tenéis que prescindir de ellas ni tan siquiera en primavera-verano. La marca española Anna Slow, nacida en 2015, pero que se presentó al gran público el pasado jueves 3 de marzo, ha pensado en vosotras y ha creado unas botas de verano.
Confeccionadas con lonetas de alta calidad, 100% algodón lavado y estampados fantasía tejidos con hilos de distintos materiales y texturas, cada pieza, está cosida a mano, sobre suela de yute, al estilo de las alpargatas o esparteñas tradicionales. Todo muy artesanal, ya que Anna Slow lleva, desde el principio, trabajando sus botas de verano con profesionales especializados en espadrilles, pero “nos reservamos la información referente a nuestros colaboradores, que son variados y específicos para cada etapa del proceso” -asegura Paloma, una de las fundadoras de Anna Slow- “La responsable final del producto es la marca”.

Y es que, este es un proyecto ‘cocinado a fuego lento’, en el que sus fundadores, Paloma y Federico, han trabajado y trabajan de la mano de una saga familiar dedicada durante generaciones a la elaboración artesanal de espadrilles, hasta conseguir un patrón de máximo confort, que se adapta perfectamente al pie y ofrece una agradable experiencia al caminar. “No trabajamos solos, lo hacemos con un equipo de colaboradores y profesionales de diferentes ámbitos para cada una de las fases”, afirma Paloma.

Las botas de verano de Anna Slow recuerdan mucho a las tradicionales alpargatas, esparteñas o espadrilles, solo que con media caña de lonetas, algodones y estampados de fantasía. (Fotos Anna Slow)

Botas que enamoren

“Nuestras fuentes de inspiración son muchas, la naturaleza, el arte,…” -nos explica Paloma- “En la colección primavera-verano 2016, en concreto, el color y la luz, pero cada año iremos desarrollando nuevas propuestas”. Y es que la proposición de Anna Slow, más que una tendencia de temporada, pretende ser un estilo propio, que evoca la intemporalidad de las emociones estivales con las que todas abandonamos los hábitos cotidianos para contactar con nuestro espíritu más libre y desenfadado.

Inspirada en el arte, la naturaleza, la luz y el color, la propuesta de botas de verano primavera-verano 2016 de Anna Slow irradia, sobre todo, la intemporalidad de las jornadas estivales y desenfado. (Fotos Anna Slow)

De ahí, también, que el logotipo de firma española de botas de verano sea un caballito de mar, “un animal mágico e inspirador, que fluye lentamente y representa, perfectamente, los valores de la marca y de nuestro proyecto”, afirma Paloma. Para ella y para Federico, los dos socios promotores de Anna Slow, esta apuesta empresarial propia, supone una especie de ‘alter ego’, de otro yo, con el que ralentizar el tiempo para saborear, de forma muy personal, cada detalle del proceso creativo.

De hecho, Paloma y Federico, tras trabajar durante años en comunicación y en el sector tecnológico, respectivamente, han decidido, con ilusión, dar el salto para emprender este proyecto propio. “Las motivaciones son muchas, especialmente creativas, pero no nos consideramos los protagonistas” -aclara Paloma- “Para nosotros, lo importante es que nuestro producto y nuestra marca enamoren”.

Las botas de verano de Anna Slow, confeccionadas por profesionales artesanos, se adaptan perfectamente al pie y ofrecen una agradable experiencia al caminar. (Fotos Anna Slow)

El reto en las botas

Anna Slow nace lentamente, sin prisa, pero sin pausa, y con vocación de expansión internacional. “Este es el reto para la próxima temporada. Ya hemos establecido contactos y las perspectivas son muy buenas”, asegura Paloma esperanzada. “Iremos dimensionando nuestro negocio de botas de verano de forma sostenible. Ahora, en principio, no nos ponemos limitaciones, pero pretendemos seguir creciendo”, enfatiza.

Comprometida con la producción nacional, la marca del caballito de mar apuesta por impulsar la producción autóctona de botas, cuidando no sólo la calidad del producto, sino también a las personas que lo hacen posible. ¡Ojalá que enamoren!

Recordad que las botas de verano Anna Slow, las tenéis en primicia en #InarkadiaBilbao esta primavera-verano 2016 y, si os gustan, en temporadas venideras.

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