El bikini cumple 70 años

El bikini cumple 70 años

El bikini, una prenda icónica de la moda femenina, cumplirá 70 años en julio. A primeros de ese mes, pero del año 1946, su creador Louis Réard lo presentaba en la Piscine Molitor en París y comenzaba la singladura de su transgresor diseño. Declarado ‘pecaminoso’ por el Vaticano y prohibido en Italia, Bélgica y España en los años 50, a partir de los noventa los diseñadores de moda y las mujeres, en general, se han dejado embelesar por esta prenda de baño de dos piezas.

Si bien el 3, 5 o 11 de julio de 1946 -los estudiosos de la moda no se ponen de acuerdo en el día concreto-, el ingeniero y estilista francés Louis Réard presentó, por primera vez, en su colección de trajes de baño uno de dos piezas, el bikini no nació en el s.XX. Los expertos sitúan el origen del bikini en el año 1600 a.C. Al menos, así lo atestiguan los mosaicos hallados en la antigua Villa Romana del Casale (Piazza Armerina, Sicilia), en los que las mujeres utilizaban una suerte de atuendo compuesto por dos piezas para hacer ejercicio físico.

El origen del bikini se situa en el año 1600 a.C. por los mosaicos decorados con imágenes de mujeres en un vestido de baño de dos piezas hallados en una antigua villa romana de Sicilia.

Ciertamente, en la segunda década del s.XX y de la mano de Coco Chanel, el concepto de ‘moreno’ como sinónimo de ‘tostado’ o ‘bronceado’, básico para entender la evolución de la ropa de playa o de baño, cambió radicalmente. Gracias a la diseñadora francesa, de estar relacionado al trabajo del campo, el moreno pasó a vincularse al ocio deportivo y a un etilo de vida.

Ya en los años 40, el diseño de los bañadores se relacionó con los espectaculares vestuarios de Hollywood. Eso sí, las piezas de baño de las estrellas de la época tenían formas que realzaban el cuerpo femenino y utilizaban tejidos más bien estéticos, pero no tenían para nada en cuenta su secado o resistencia al agua.

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el Gobierno estadounidense favoreció el modelo de dos piezas, motivado, básicamente, por la necesidad imperiosa de racionar la cantidad de tela usada en la fabricación de bañadores. Ahora bien, dadas las rígidas imposiciones del código Hays (1934-1969), que describía lo que era considerado moralmente aceptable y determinaba qué se podía ver y qué no en pantalla, se censuraron los ombligos. Esto daría lugar a los ‘bikinis’ de braga alta con los que se vinculan a estrellas como Marylin Monroe, Rita Hayworth o Ava Gardner.

De izda. a drcha. Rita Hayworth, Ava Gardner y Marylin Monroe tres grandes estrellas de Hollywood que vistieron ante la cámara bikini, eso sí de braguita alta o con faldita.

Bikini, antes y después

En 1946, el ingeniero mecánico de 49 años y estilista francés Louis Réard marcaría un antes y un después en la historia del bikini. Diseñó un modelo de baño de dos piezas con tiras al que denominó ‘bikini’, en honor a Bikini Atoll, uno de los tantos atolones de Marshall Islands, en el pacífico central, en la región de Micronesia. Al parecer y dada la riqueza natural de sus fondos marinos, un lugar reconocido por ser ideal para bucear y que, en la década de los 40, se hizo famoso cuando Estados Unidos lo utilizó como lugar de pruebas nucleares.

Se sabe que una bailarina nudista (striper) del Casino de París, Micheline Bernardini, de 19 años, fue la primera modelo en posar con bikini. El inventor de la prenda, Louis Réard, tuvo que recurrir a ella, porque ninguna modelo profesional se atrevía a lucir una prenda tan destapada y minúscula que cabía en una caja de fósforos. Y se cuenta, además, que fue ella misma quién sugirió a su creador el nombre, alegando que iba a ser «más explosivo que la bomba de Bikini».

Micheline Bernardini fue la primera en posar frente a la prensa de todo el mundo con el bikini de Louis Rérad, un modelo de baño de dos piezas con tiras y mostrando el ombligo.

Y es que, aquel primer bikini dejaba el ombligo y el trasero bastante descubierto. Era una especie de tanga, colalés o ‘hilo dental’, hecho de tela con diseño de periódico impreso. Cuatro triángulos en total, sacados de un pedazo de tela de unos 75 cm. por lado.

Y fue en la célebre Piscine Molitor, una de las piscinas públicas más famosas de París, donde Bernardini entró en los libros de historia cuando, con gran alboroto, el bikini fue presentado oficialmente a la prensa. Pero su fama fue tan breve como pequeña era la pieza que la catapultó al estrellato. Algunos señalan que continuó su carrera como actriz, pero sin muchos más detalles de su historia personal.

La fiebre del bikini

Desde su invención, el bikini no fue del todo aceptado. En los años 50, la actriz norteamericana Esther Williams sufrió la reacción social negativa, tanto anglosajona como europea. Ella, a pesar de ser famosa por su participación en ‘Escuela de Sirenas’ (1944), donde continuamente salía en bañador, fue censurada por la supuesta inmoralidad del nuevo modelo que también portó en ocasiones.

En 1951, durante el certamen de Miss Mundo celebrado en Londres, el bikini fue prohibido. Declarado como ‘pecaminoso’ por el Vaticano y censurado en países como Italia, Bélgica o España, el traje de baño de una sola pieza, considerado sinónimo del buen gusto, fue ganando terreno. Por aquel entonces, ninguna chica decente de la época se atrevía a vestir un bikini.

El bikini fue prohibido durante el certamen de Miss Mundo Londres 1051, pero Brigitte Bardot consiguió ponerlo en boca de todo el mundo en 1957, tras presentar su película ‘Y Dios creo a la mujer’ en Cannes.

Se le atribuye a la actriz francesa Brigitte Bardot el haber contagiado a sus compatriotas con la fiebre del bikini a finales de los años 50 y comienzos de los 60. Tras su sensacional aparición en la película «Y Dios creó a la mujer» (1957), Bardot ‘prendió fuego’ a las playas de Saint Tropez y Cannes con el dos piezas, al que los críticos fustigaban, principalmente, por dejar expuesto el ombligo. Mientras, al otro lado del Atlántico, el cantante Brian Hyland despertaba entre las adolescentes estadounidenses el gusto por esta prenda de escándalo con su canción ‘Itsy Bitsy Teenie Weenie Yelow Polka Dot Bikini’.

La aceptación del bikini

Dos mujeres y dos películas marcarían un hito en la aceptación del bikini a principios de los 60. Una, Ursula Andress con su irónica salida del agua enfundada en su ya famoso bikini de cinturón blanco en el filme ‘Agente 007 contra el Dr. No’ (1962), en el que interpretaba a la ‘chica Bond’. Y la segunda, Raquel Welch que aparecía con un sugestivo bikini en ‘One million years B.C.’ (1966), interpretando a una feroz cavernícola.

El bikini de cinturón blanco de Ursula Andress (1962) y el sugerente dos piezas de Raquel Welch (1966) supusieron un fuerte espaldarazo en la aceptación y popularización de la, hasta entonces, denostada prenda de baño.

En 1964, la revista norteamericana ‘Sports Illustrated’ lanzaría su primera portada con una modelo en bikini, la maniquí Babette March. Se cuenta que el editor de la publicación Andre Daguerre no pudo recopilar suficientes eventos deportivos sobre los que escribir y pidió ayuda a la redactora de moda Jule Campbell para rellenar el espacio, incluyendo la portada, con una modelo. Como dice ‘Time’, el resto es historia.

Y mientras en Estados Unidos esta diminuta prenda, empezaba a causar furor, caso contrario se presentaba en España, Grecia y Portugal, donde debido al ambiente político y religioso, las mujeres eran más recatadas. Los bañadores de una pieza de piqué o punto con faldita y escote alto siguieron siendo los reyes de la playa y lugares de baño.

El bikini tanga

En los 70, con la evolución de los tejidos, el bikini tuvo una mayor difusión. Con la introducción de la licra una fibra que puede ser tensada y estirada hasta seis veces su longitud natural, el diseño de esta singular prenda se abrió a nuevas posibilidades, por lo que la moda llegó a los momentos de relax y bronceado en las playas y piscinas.

En España, con el fin de la dictadura franquista, la libertad de expresión y el ‘landismo’, Mariano Ozores y Alfredo Landa, trajeron el toples y el tanga. Este último llegó directamente de las playas de Brasil y redujo las piezas del bikini a su mínima expresión.

Y es que, el aire de libertad que se respiraba en los 80, el interés por la moda y por un cuerpo escultural, favorecieron el triunfo del tanga. Mientras, la película «10: la chica perfecta» (1979), catapultó al estrellato y como símbolo sexual de alcance global a Bo Derek, la mujer también perfecta en trajes de baño enteros o en sugerentes bikinis.

En los 90, mientras la ‘top model’ Claudia Schiffer lució en pasarela bikinis de braguita alta, la jugadora de vóleibol Gabrielle Reece se enfundó un bikini deportivo que causó sensación.

En los años 90, el bikini continuó con su ascenso, pero mostrando formas rectas y colores lisos. Fueron sinónimo de bragas altas, como lucieron tantas veces supermodelos como Claudia Schiffer o Cindy Crawford. En 1993, causó sensación el bikini de diseño deportivo que mostró la reina del vóleibol estadounidense Gabrielle Reece.

Y haciendo un recuento del pasado, podemos decir que los diseños actuales de bikini son una recopilación mejorada, actualizada y más discreta de los modelos de los años 50, 60 y 70. El s.XXI es una combinación de todas las décadas anteriores, de los bañadores estilo retro de los años 50 a los bikinis de croché de los 70.

El bikini actual es ecléctico, una combinación de las diseños de los años 70 y 80, sobre todo, pero no hay límites para la imaginación y el desarrollo de nuevas formas y tejidos.

‘Bikonic’, exposición aniversario

Y para celebrar el 70º aniversario del bikini, del 8 al 10 de noviembre, MarediModa, feria dedicada a los tejidos elásticos y los accesorios para ropa de baño y moda íntima, organizará la exposición ‘Bikonic’ en el Palais des Festival en Cannes. La exposición contará la larga historia de esta prenda tan icónica a través de las creaciones de Emilio Pucci, Gianfranco Ferré, Gucci, Versace y un largo etcétera de diseñadores de moda de renombre. Piezas únicas, seleccionadas del archivo de A.N.G.E.L.O Vintage. Un fascinante recorrido por la evolución del representativo dos piezas, creado por el francés Luis Réard.

El bikini de Réard, a diferencia de los modelos anteriores, entre ellos el ‘Atome’ de Jacques Heim, fue el primer traje de baño de dos piezas que dejaba el ombligo totalmente al descubierto. Un detalle atrevido que no era fácil de presentar en aquella época, como ya hemos comentado, y que ha sido consagrado por estrellas de Hollywood como Hayworth, Monroe, Andress, Bardot y Welch. Y volviendo al bikini de Andress, se vendió en 2001 por la suma de 54.110 €, ¿qué os parece?

Bueno, hasta aquí la historia. Si te ha gustado nuestro artículo, compártelo, pero antes unas preguntas: En tu caso, ¿eres más de bikini o de bañador? ¿te gusta el bikini tanga o prefieres que la braga de bikini que te cubra el pompis?

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