Balenciaga 100 años después

Balenciaga 100 años después

Cristóbal Balenciaga el ‘arquitecto de la moda’ es homenajeado en tres grandes exposiciones en el año en que se cumplen el centenario de la apertura de su primera tienda en San Sebastián y 80 años de la fundación de la ‘maison’ Balenciaga en París. ‘Balenciaga: la obra en negro’, ‘Collecting elegance. Rachel L. Mellon’s legacy’ y ‘Balenciaga: Dándole forma a la moda’ son los títulos de las tres muestras que se podrán ver en París, Getaria y Londres, respectivamente, desde marzo y hasta febrero de 2018.

Cristóbal Balenciaga, su vida, su trabajo y su legado, serán sujeto y objeto a lo largo de 2017 y hasta febrero de 2018 de tres grandes exposiciones que abrirán sus puertas en París, Getaria y Londres. Las muestras conmemoran la apertura en 1917 de la primera pequeña tienda que el modisto tuvo en la calle Bergara 2, 1ª Planta, de San Sebastián y su exilio a París en 1937, en plena Guerra Civil española, donde fundó la ya mítica ‘maison’ Balenciaga hace ahora 80 años.

Balenciaga en París

Balenciaga utilizó el negro como un material más con el que conectaba tanto la austeridad de sus primeros años españoles con el carácter sacro, monástico, de su dedicación al diseño y confección de las prendas. © Museo de la Moda de París.

La primera de las muestras titulada ‘Balenciaga: la obra en negro’ se abrió el pasado 8 de marzo en el Museo de la Moda de la Villa de París en su sede ocasional del Museo Bourdelle y cerrará sus puertas el 16 de julio. La exposición propone un repaso del trabajo de Cristóbal Balenciaga a través de una selección de 70 bocetos, modelos, sombreros, joyas y fotos tomadas a partir de 1957 por Tomas Kublin en los salones de costura de la avenida George V. Todos los maniquíes, a excepción de un vestido de cóctel, fueron concebidos en negro.

El negro, un color perfectamente enlazado con su filosofía creativa, fue uno de los primeros distintivos de elegancia aplicados por el modisto. Balenciaga primaba la simplicidad por encima de lo superfluo y se dio cuenta de que el negro podía generar efectos palpables en la apreciación de la silueta, el corte, el volumen y el movimiento de las prendas. Con sus combinaciones de seda, satén, muselina, lana crepé o ganar y zagar, telas expresamente creadas para él por el suizo Gistav Zumsteg, bordándolas a franjas o incorporando lentejuelas o cuentas azabache, creó un estilo revolucionario, elegante y tenebroso. “Lo negro en Balenciaga resuena como una renuncia a todo ornamento para no retener más que la esencia de las formas”, asegura Veronique Belloir, comisaria de la exposición.

Balenciaga en Getaria

El que fuera discípulo de Balenciaga y heredero de ‘Bunny’ Mellon como clienta, el modisto Hubert Givenchy será el comisario de la muestra del museo de Getaria. © Museo Cristóbal Balenciaga Museoa

El museo de Getaria no podía pasar por alto ambas efemérides y bajo el título ‘Collecting elegance. Rachel L. Mellon’s legacy’ ha organizado una exposición que se inaugurará el 27 de mayo y se clausurará el 25 de enero del 2018. La muestra acaparará el total de las salas expositivas del museo durante ocho meses y contará con unos 90 modelos, bocetos originales, complementos, fotografías y documentación.

Bajo la dirección de Hubert de Givenchy, se mostrarán piezas jamás expuestas propiedad de la millonaria, filántropa y coleccionista de arte estadounidense Rachel Lambert ‘Bunny’ Mellon. ‘Bunny’, conocida por diseñar en 1961 el Rose Garden de la casa Blanca por encargo de la entonces primera dama Jackie Kennedy, fue una de las clientas favoritas de Balenciaga. Murió en 2014 y legó gran parte de sus ‘balenciagas’, unos 400 vestidos, al museo de Getaria.

También habrá aportaciones de la Fundación Oak Springs Garden Library, fundada por Mellon, y otras entidades como el Victoria & Albert Museum de Londres y los Archivos de Balenciaga de París. Se podrá ver, entre otras cosas, el busto original en el que se realizaban las pruebas de los diseños para ‘Bunny’, porque la filántropa no acudía a los talleres de costura debido a su discreción, cartas de agradecimiento firmadas por las empleadas de Balenciaga o consejos sobre jardinería, una de las grandes pasiones de Balenciaga.

Balenciaga en Londres

La colección de ‘balenciagas’ que mostrará el Victoria & Albert Museum de Londres por primera vez en Gran Bretaña fue iniciada por el fotógrafo Cecil Beaton. © V&A Museum.

También el 27 de mayo y hasta el 18 de febrero de 2018, el Victoria & Albert Museum de Londres inaugurará la primera muestra que se dedica a Cristóbal Balenciaga en Gran Bretaña. La exposición ‘Balenciaga: Dándole forma a la moda’ estará dedicada a sus ‘descubrimientos’, a todas las grandes creaciones que aportó a la moda entre los años 50 y 60.

Los abrigos de línea de barril (1947), el vestido globo (1950), el vestido túnica (1955) o el vestido saco (1957) fueron concebidos en estos años, los más fructíferos y visionarios de Balenciaga. Capaz de diseñar, cortar, montar y coser un vestido de principio a fin, los modelos que atesora el museo británico y que se expondrán se han pasado por rayos X para que comprendamos la ingeniería nunca vista de prendas que se cosían sin que jamás se mostraran sus costuras y botonaduras.

Cristóbal Balenciaga siempre probó con diferentes y novedosos materiales y tejidos. A él se le atribuye la invención del chubasquero de plástico transparente. Partidario del tacón bajo, se mantuvo fiel a la falda midi y a la manga tres cuartos. Sus complejos volúmenes, las diferentes proporciones que aplicaba a la zona del torso y de las piernas y la ingeniería de su costura le hicieron merecedor del título de ‘arquitecto de la moda’.

Bueno, hasta aquí nuestro particular recorrido por las exposiciones conmemorativas del centenario de Cristóbal Balenciaga San Sebastián y el 80º aniversario de la ‘maison’ Balenciaga París. Si acudes a alguna de ellas no olvides enviarnos tus fotografías favoritas. En Inarkadia Bilbao nos unimos a éstos y a todos los actos en homenaje del genial modisto guipuzcoano quien cambió para siempre el rumbo de la moda y sin el que la moda en los años 70 y 80 y aún en nuestros días sería muy distinta. Esperamos con gusto tus comentarios y te dejamos con una breve biografía del genial modisto guipuzcoano.

Cristóbal Balenciaga (1895-1972), el auténtico ‘couturier’

Balenciaga, referente de la alta costura y reconocido como el ‘arquitecto de la moda’, nació el 21 de enero de 1895 en Getaria (Gipuzkoa) en el seno de una familia humilde. Su padre, pescador, falleció en el mar. Y su madre, costurera, enseñó el oficio a Cristóbal, el menor de cinco hermanos.

Con tan sólo 12 años se instaló en San Sebastián, donde continuó su formación en algunas casas de moda como, seguramente, Casa Gómez, New England y Almacenes au Lovre, con conexiones con la moda parisina. Y en 1917 se inscribió en el registro de matrícula industrial bajo el epígrafe de ‘modista’ y creó su primera empresa Cristóbal Balenciaga.

Aquellos fueron años de una intensa actividad económica en la ciudad impulsada por la presencia estival de la Corte y los inicios del turismo, y Balenciaga ya era el más influyente de los diseñadores de la aristocracia española. La marquesa de Casa Torres contribuyó a ello, ya que, impresionada por el entonces veinteañero aprendiz, le encargó su primer traje.

En 1927 y ya con el aval de vestir a las reinas María Cristina y María de las Mercedes, Cristóbal Balenciaga abrió su segunda tienda en San Sebastián, esta vez, bajo el nombre de Martina Robes et Manteaux en honor a su madre. El establecimiento finalmente se denominaría EISA Costura también en reconocimiento de su progenitora cuyo segundo apellido era Eizaguirre. Dedicada a la incipiente burguesía, esta nueva tienda ofrecía a su clientela prendas más asequibles y tocados. En 1933 y en 1935, la segunda marca de Balenciaga desembarcó en Madrid y en Barcelona, respectivamente, bajo el nombre de EISA BE.

Pero, cuando su fama comenzada a cruzar fronteras, la Guerra Civil española le obligó a exiliarse. En 1937, Balenciaga cerró su tienda de San Sebastián y se trasladó a París. Con la ayuda del ingeniero vasco republicano y también refugiado Nicolás Bizcarrondo y de su amigo el aristócrata francés de origen ruso Wladzio Jaworowski D’Aitainville, Cristóbal fundó la ‘maison’ Balenciaga en el 10 de la avenida George V, todo un referente de la moda del momento.

Cristóbal Balenciaga mantuvo abiertos su ‘atelier’ parisino y sus otras tiendas en España hasta su retiro en 1968. El “único auténtico couturier”, tal y como se refería a él Coco Chanel, abandonó su trabajo huyendo del prêt-à-porter. “La manera de vivir que permite la existencia de la alta costura ya se ha acabado: es un lujo imposible en nuestra época”, confesó en 1971. En la primavera de 1972, el creador guipuzcoano falleció de un infarto en Alicante.

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